Un momento inolvidable durante mi labor como voluntario en la organización de la Madre Teresa de Calcuta. Compartir sonrisas, humanidad y esperanza con esta comunidad marcó mi vida para siempre. Calcuta me enseñó el valor de lo esencial y la fuerza del amor en acción.
Mi Vida
leopoldo yendo a clases de español para inmigrantes en el Ventorrillo. Son ya más de treinta años de esta labor didáctica.
Centro de Inserción Social de Coruña - Carmela Arias y Díaz de Rábago.
Dulces de Ramadán; regalo de mis alumnos árabes. Ya solo me limito a este colectivo y hablo árabe a nivel medio.
Mi queridísimo alumno marroquín Musta, quien dice que el hachís es una "medicina del alma"
Abdul aprende a escribir en casa. Los anafabetos son un colectivo al que estoy muy dedicado.
Me sumerjo en la lectura y en la escritura para huir del mundo.
La veintena de mis libros publicados.
leopoldo ante el Caos de la Poesía.
Pedro y Olvido
Luis, invidente y empático
Pedro y Basilio
Carmen, cocinera
Fina y Basilio