Fiesta católico-capitalista en la que se compran regalos y comida con dinero que no se tiene. Inmigrantes con gorros navideños hacen carantoñas a los niños a cambio de propinas. Se come hasta enfermar mientras una cuarta parte del mundo pasa hambre. Hogares decorados como burdeles, llenos de espumillón y luces. La familia, que el resto del año suele ser una mierda, hoy resulta maravillosa.
Me emborracharé como un pirata. Fumaré hachís como un botafumeiro.
Turrón de chocolate Suchard: mi salvación.
leopoldo
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