En el colegio Maravillas–La Salle de Madrid, él repetía curso.
Le llamaban Pirri.
Afiliado a Fuerza Nueva.
Admirador de Blas Piñar.
Entraba en clase con una pistola escondida y una diminuta bandera de España en el reloj.
Lanzaba consignas contra los rojos.
Era un personaje reconocible de aquel tiempo.
Hoy la figura sigue existiendo.
Solo ha cambiado el enemigo.
Los comunistas de entonces han sido sustituidos por los inmigrantes.
La ultraderecha avanza por Europa.
En España toma forma en Vox, aliado con el PP.
Un aire estético que recuerda a los jóvenes fascistas de otro siglo.
Racismo.
Machismo.
La mujer en casa, dicen.
Los demás, fuera.
No toleran la diferencia.
La igualdad les parece una amenaza.
Hablan de orden.
Pero detrás hay miedo.
Frente a eso se levantan voces.
Escritores, cineastas, profesores.
Personas que todavía creen
que la libertad no es un eslogan.
leopoldo
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