Esperando el hachís

Publicado el 4 de mayo de 2026, 15:18

Nueve y media.
La ventana del salón abierta.

Acabo «La pequeña comunista que no sonreía nunca», de Lola Lafon.
La vida de Nadia Comăneci queda suspendida en una tristeza seca.

Empiezo «El testigo», de Juan Villoro.
Cambio de tono. No de fondo.

El comunismo aparece como disciplina.
Cuerpo sin margen.
La persona se reduce.

Yo, que siempre he buscado lo contrario.

Queda media hora.

Llegarán los cinco.
Rutina sin ceremonia.

Fumaré dos.
Tres quedan para mañana.

Luego baja el ritmo.
El tiempo se abre.

A veces llegan las palabras.
A veces no.

Los sueños ocupan el lugar.
La escritura intenta seguirlos.

No siempre alcanza.

 

 

leopoldo

 

 

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