Empecé como «plumiña» en La Voz de Galicia.
Ribeira. Boiro. Lousame.
Lo que pasaba, lo cubría.
Luego vino el accidente.
Volvía al trabajo.
La vida se interrumpió.
Ahí empezó la escritura.
No como proyecto.
Como necesidad.
Escribía sin medida.
Para ordenar.
Para sostenerme.
Después apareció Lore.
Editora.
Sin aparato.
—Te sacaban el dinero por todos lados —me dijo.
Se quedó.
Desde entonces trabajo con ella.
Sin ruido.
Ajustado.
Ahora tengo un blog.
Y un libro: «Aprender a mirar».
Hay otro en camino.
Ella mueve entrevistas.
Presencia en red.
Lo necesario.
Estoy en fase de circulación.
Envíos a cercanos.
Alguna venta directa.
No fuerzo compras.
Prefiero lectura.
El libro está dedicado a Santi.
Síndrome de Down.
El siguiente irá a la Paca.
Mi madre.
La estructura está.
El oficio también.
Falta lo básico.
Ingresos.
leopoldo
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