Boandanza.
Ventorrillo.
Había salido por la tarjeta Milenium.
Pensé que no me correspondía.
La Lore corrigió.
Por discapacidad, sí.
Enriquito también insistió.
No por norma. Por lo que pasa allí.
Los que acuden.
Las historias.
Jose el taxista dijo lo mismo.
Que no piden tanto como parece.
Y añadió una idea simple:
si se puede, se va.
Dudé poco.
Hicham cerró la cuestión.
Dos con ochenta.
Con eso no se come en casa.
No hay épica.
Vuelvo.
Me siento.
La mesa es la misma.
El comedor no cambia.
Cambia la mirada.
Entro.
Saludo.
Las caras siguen.
Otras se han ido.
Santi el ciego.
Luis.
Los que no nombran su historia.
Me siento.
Espero.
Llega el plato.
Caliente. Suficiente.
Se habla poco.
Lo justo.
A veces alguien cuenta algo.
A veces no.
No vengo por ahorro.
Vengo por esto.
La mesa compartida.
El tiempo sin prisa.
Comer aquí ordena.
Sin discurso.
Salgo.
La calle sigue igual.
Yo, un poco menos.
leopoldo
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