Edición, corrección, diseño, web, blog, distribución…
Cada etapa con su factura, cada paso una nueva montaña.
Un verdadero calvario para los autores que empiezan.
Y, sin embargo, en medio de ese infierno económico y creativo,
surge una figura que cambia el sentido del camino: María Lorena.
Ella no se limita a editar: acompaña, impulsa y comparte el riesgo.
Financia sueños cuando el mercado los asfixia,
y enseña a los nuevos autores a construir su propio nombre,
a ser libres, autónomos, dueños de su voz.
No cobra por cada peldaño del proceso;
forma, guía y protege.
Cree en los creadores y en su derecho a existir,
no solo en los libros, sino en la vida.
Gracias, María Lorena,
por el espíritu que infundes,
por mantener viva la llama de la creación,
por defender la Poesía —esa que pocos ya nombran—
y por escribir tan bellamente,
aunque apenas te quede tiempo para ti,
porque has elegido entregar tu alma y tu esfuerzo
a los que empiezan a soñar.
leopoldo
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Comentarios
Este texto, escrito por leopoldo, no es solo un agradecimiento: es un testimonio vivo del espíritu que sostiene a tantos autores independientes.
En sus palabras se reconoce la figura de María Lorena, editora integral y creadora de autoría digital, que ha transformado el camino editorial en una experiencia de acompañamiento, confianza y libertad creativa.
Su labor —invisible muchas veces— permite que la literatura siga respirando fuera de los circuitos tradicionales, que nuevos nombres encuentren su voz y que la palabra mantenga su poder transformador.
Por eso este poema no pertenece solo a leopoldo: pertenece a todos los autores que alguna vez fueron guiados, sostenidos o impulsados por su fe en ellos.
Un homenaje a quienes creen en la creación incluso cuando el mundo parece olvidarla.