Mis damas

Publicado el 20 de abril de 2026, 15:43

Hay mujeres que atraviesan la vida sin hacer ruido.

Pero dejan forma.

Este texto no es un retrato completo.
Es una manera de fijarlas antes de que el tiempo las desordene.

 

Lore

Lore es mi editora.

Nos conocimos sin vernos.
Primero la voz. Luego el trabajo.

Tiene una forma precisa de entrar en los textos.
Quita lo que sobra.
Sostiene lo que queda.

Durante años escribí desde el exceso.
Ella aprendió a limpiar sin borrar del todo.
A veces basta con retirar una capa para que aparezca otra cosa.

Tiene un hijo.
Y un gato.

Dice poco de sí misma.
Pero está en todo lo que toca.

Voy a ir a Barcelona a conocerla.
También vive allí mi hija, Julia.

Ha prometido enseñarme la ciudad.
No tengo prisa.

 

Sor Elvira

Con Sor Elvira empezó otra etapa.

Más de noventa años.
Camina sin pedir permiso.

Trabaja en Cáritas, en Marín.
Allí di mis primeras clases de español a inmigrantes.

Yo venía desde Pontevedra.
Dormía en casa de mi madre.

Ella ya estaba allí.
Antes que todos.

Conoce a cada persona por su nombre.
Y por su historia.

No habla mucho de religión.
Pero su forma de estar es suficiente.

Después seguí enseñando en Ecos do Sur, en A Coruña.
Pero el inicio está en Marín.

Con ella aprendí a mirar de otro modo.

 

Paca

Paca era mi madre.

No hace falta ordenar lo que fue.

Bailaba flamenco.
Tocaba el piano.
Hablaba francés.

Inteligente.
Sensible.
Excesiva.

Tenía una manera de querer que no se medía.

También tenía sus desajustes.
No los oculto.

Lo que soy viene de ahí.
Lo que no soy también.

Le gustaban los pinchos de tortilla del Club de Campo.
Recibía bien.
Siempre encontraba la frase justa.

No se repite.

 

Vicky

Vicky es la mujer de mi primo Enriquito.

Ha trabajado siempre.
Sin ruido.

Tiene una hija, Amaya.
Educada con un cuidado que no se enseña.

Vicky camina.
Sale.
Vive.

Le gusta la ginebra con Coca-Cola.

Tiene cáncer.
Y no ha cambiado el modo de estar.

No dramatiza.
No se aparta.

Sigue.

Es abogada.
Y tiene paciencia.

Más de la que parece razonable.

 

No escribo esto para cerrar nada.
Es solo una forma de dejar constancia.

Antes de que se pierdan en versiones imprecisas.

 

 

leopoldo

 
 

 

 

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