He desayunado arroz con hígados de pollo.
Preferiría galletas, pero no hay.
Así que arroz.
Lo mismo que cené anoche.
Queda café.
Con eso basta.
Son las diez de la mañana y ya he hecho mis fondos.
Hoy, doscientos.
Antes eran cuatrocientos.
Leo.
Escribo.
Le propuse a Javierito ir a Tamarindo, el restaurante mexicano de Inés.
Me dijo que se ocupaba él.
—Tú solo ven bien vestido.
Veremos.
Prometo crónica de la comida.
leopoldo
Añadir comentario
Comentarios