Parecía resuelto.
Tarjeta en mano.
Se la doy a Marcos.
Me aparta.
—No está dada de alta.
Le digo que sí.
De esta mañana.
No cambia.
Aparece Fernanda, del Ayuntamiento.
Revisa.
Vamos a Abanca.
El cajero dice: activa.
Volvemos.
Fernanda lo confirma.
Marcos duda.
—Mañana estará —dice.
Hoy, no.
Me dejan comer.
Pago día suelto.
Ensalada.
Cerdo.
Salgo.
Se lo cuento a José-el-taxista.
Se enfada.
Me envía el justificante.
Diez euros.
Por el alta.
Solución: pagar hoy.
Tres con cincuenta.
Problema: mañana no llego al bono.
Iba justo.
El sistema no falla.
Se retrasa.
Mañana, otra vez.
Sin dramatizar.
Pero con hambre.
leopoldo
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