La noticia apareció en un medio menor.
Sin confirmación.
Sin recorrido.
Aun así, se difundió.
Hablaba de una relación privada entre dos figuras públicas.
Detalles difíciles de verificar.
Ambiente cerrado.
Un hotel en Washington.
Nada más concreto.
Según el texto, el encuentro había sido preparado con discreción.
Habitación reservada.
Condiciones especiales.
Un escenario que no dejaba huella.
No había pruebas.
Solo afirmaciones.
El relato añadía excesos.
Consumo.
Lenguaje forzado.
Situaciones poco creíbles.
Todo contribuía a una sensación de montaje.
No importaba si era cierto.
Importaba el efecto.
Provocar.
Descolocar.
Forzar una reacción.
El texto no buscaba informar.
Buscaba incomodar.
Y lo conseguía.
Sin necesidad de sostenerse.
leopoldo
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