Dos almas femeninas me ayudan.
Poesía para sus cuadros figurativos es lo que le ofrezco a mi cuñada.
Ana Pardina, quien se muestra reticente, ya que en otra ocasión le fallé.
Pero ahora cuento con la ayuda de mi editora: La sin igual lore,
quien, una-vez-convencida-la-Pardi, logrará que pintura y poesía se den la mano.
Somos dos artistas en la familia y debemos trabajar juntos.
Asimismo, Cris, la mujer de José-el-taxista, me va a ayudar con mi libro:
Terapeutas: Rescatadores de almas, haciéndome las fotos, grabando las entrevistas,
y picando los textos. Le pagaré una miseria por su trabajo, pero lo hará por el inconmensurable
amor que me tiene.
leopoldo
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