En Florencia, en 1930, nació Oriana Fallaci.
Periodista.
Educada en una familia antifascista, hizo del periodismo una forma de enfrentarse al poder.
Cubrió la guerra de Vietnam, las revoluciones latinoamericanas, el conflicto del Líbano y la invasión de Kuwait.
Entrevistó a algunos de los personajes más influyentes y controvertidos del siglo xx, entre ellos Gadafi e Indira Gandhi.
Pero fue «Un hombre» el libro que más me conmovió.
En él narra su historia de amor con Alekos Panagulis, poeta griego y símbolo de la resistencia contra la dictadura de los coroneles.
Alekos conoció la cárcel, la tortura y los intentos de asesinato.
Pudo rendirse.
No lo hizo.
Fallaci escribió mucho más que una historia de amor.
Escribió sobre la libertad.
Sobre la dignidad.
Sobre un hombre dispuesto a perderlo todo antes que renunciar a sus principios.
Recuerdo una frase del libro.
«Un hombre debe ser valiente para conquistarme».
Y Alekos lo fue.
No solo frente a Oriana.
También frente a la dictadura.
leopoldo
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