Dentro de media hora empieza la final del Mundial.
Jugamos contra Argentina. Allí está Leo Messi, convertido ya en la figura de este tiempo.
No soy aficionado al fútbol, pero incluso yo comprendo que esta tarde tiene algo especial. Hay acontecimientos que terminan interesándonos porque interesan a todo el mundo.
Creo que he conseguido sintonizar el televisor.
Para cualquier persona habría sido sencillo. Para mí ha supuesto una pequeña lucha contra la técnica, que casi siempre acaba ganando.
Por si fracasaba, tenía preparada la radio.
Me gusta escuchar los partidos por la radio. Las voces se exaltan, el campo parece más grande y uno imagina mejor las jugadas que no está viendo.
Hoy miraré la pantalla.
Mañana, cuando hayan terminado los gritos, las banderas y las discusiones, volveremos a la vida habitual.
Pero no tardéis más de dos días en coger un libro.
leopoldo
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