Seitun, touma, basla, btata.
Aceitunas, ajo, cebolla, patata.
He empezado a aprender las palabras de la cocina. Es una forma bastante seria de entrar en una cultura: nombrar aquello que se pone sobre la mesa.
Me atrae Marruecos.
La música de su idioma. Las conversaciones que no comprendo del todo. Las especias, el pan, el té y ese plato llamado El Velo, donde el hachís forma parte de una historia que conviene contar despacio.
Me gustan los mayores y los niños.
Las visitas a la mezquita. El canto del almuédano, que atraviesa las calles y detiene por un momento la vida diaria.
Los hombres caminando de la mano.
Las mujeres atentas a cuanto sucede, aunque a veces pienso que yo les daría clases de feminismo. Seguramente ellas tendrían también algunas cosas que enseñarme.
Me interesan sus rostros, cubiertos o descubiertos. La manera de mirar. Lo que se dice sin necesidad de palabras.
La familia: usra.
Los abuelos y su lugar en la casa.
El Corán.
La posibilidad de vivir dentro de otra cultura sin renunciar a la propia. Algo difícil en estos tiempos, cuando casi todo nos obliga a parecernos.
Sigo aprendiendo palabras.
Seitun, touma, basla, btata.
Y detrás de cada una aparece una forma distinta de estar en el mundo.
leopoldo
Añadir comentario
Comentarios